Juan Ramirez de Velasco 278, Timbre 1, Villa Crespo.

Danza y Bioenergética

“La Danza Clásica de India y la vivencia del trabajo bioenergético”

Bailar es una invitación a toda posibilidad de movimiento, todo el cuerpo unido a esa intención.
Cada pisada sentida, cada postura y respiración me llevan hacia la tierra.
Abriendo el pecho las emociones afloran. Suelto los hombros, se entregan las resistencias, aflojando las rodillas, suelto la pelvis, siento mi abdomen activo en la danza. Llevando la atención a mis manos dejo que se exprese cada dedo con su leguaje propio.
La mirada me acompaña y sostiene el pensamiento en el aquí y ahora. Siento mi cuerpo presente, consciente de su totalidad, me veo.
Sentir el movimiento integrado es una experiencia súmamente placentera, a la que no estamos acostubrados en nuestro día a día. Pero entregarse a ella nos enriquece cuerpo, alma y espíritu. Brinda serenidad,  da seguridad de sostén en la tierra.

Las Danzas Sagradas conectan con nuestra primera naturaleza, “Ese ser que fuimos y late dentro, el sí mismo que busca libertad expandirse para ser y existir, vibrante, lleno de gracia”( Alexander Lowen, fragmento de su libro Bioenergética).
Siento que suelto y me limpio de las viejas trabas del -No puedo. Imposiciones y creencias viejas, odios y malestares.
Percibo alegría y belleza en la vida.. Al soltar nace armonía y fuerza en mi interior. La danza de la mano con la Bioenergética me acompañan en esta apertura al Amor.

Eva Tassara, alumna de la escuela DurgaMa.
Cursando el  3º año de la Formación de Terapia Corporal Bioenergética en BioEscuela.
Junio 2014

Publicado el 19 junio 2014 | Ver sus artículos